No sé qué demencia se me mete por los ojos
si le veo a usted caminar desnudo
hacia cualquier lugar de la casa
que no sea mi cuerpo, y candar puertas
y levantar persianas con una sonrisa dormida
que me arranca a pálpitos del suelo.
No sé qué le pasa a mi sangre con sus besos
agitándose como un demonio, ni sé por qué
ya no quiero otra cosa más que su piel
saqueando mi órbita, su piel
encima o debajo, fruncida o vasta,
su piel ciñéndose, recogiéndose
en mi temblor de animal libre.
si le veo a usted caminar desnudo
hacia cualquier lugar de la casa
que no sea mi cuerpo, y candar puertas
y levantar persianas con una sonrisa dormida
que me arranca a pálpitos del suelo.
No sé qué le pasa a mi sangre con sus besos
agitándose como un demonio, ni sé por qué
ya no quiero otra cosa más que su piel
saqueando mi órbita, su piel
encima o debajo, fruncida o vasta,
su piel ciñéndose, recogiéndose
en mi temblor de animal libre.